miércoles, mayo 05, 2010

The Gil Evans Orchestra - "Out Of The Cool" (Impulse!, 1961)


Gil Evans (piano, arreglos, conducción)
Johnny Coles y Phil Sunkel (trompeta)
Keg Johnson y Jimmy Knepper (trombón)
Tony Studd (trombón bajo)
Bill Barber (tuba)
Bob Tricarico (fagot, flauta y piccolo)
Ray Beckenstein y Eddie Caine (saxo alto, flauta y piccolo)
Budd Johnson (saxo tenor y saxo soprano)
Ray Crawford (guitarra)
Ron Carter (contrabajo)
Charlie Persip y Elvin Jones (batería y percusión)

En el año 1960 la suerte cambiaría para Gil Evans. A pesar de ser un compositor y arreglista conocido y respetado (ya había trabajado con Miles Davis en Miles Ahead y en Porgy And Bess) Evans seguía sin triunfar como líder de una formación. Sin embargo, en el año 60 el club Jazz Gallery, una nueva sala del tamaño de un teatro que habría sus puertas en Manhattan, apostó por el músico y le ofreció un contrato inusual por aquellos tiempos, por duración (seis semanas) y por emonumentos. Este fantástico contrato permitió a Evans fichar a unos cuantos musicos de primera como el trompetista Johnny Coles, el saxofonista Budd Johnson o el contrabajista Ron Carter.

El por entonces productor de Impulse! Creed Taylor, un tipo brillante, no dudó ni un momento en contratar a Evans y a su orquesta tras verlos en directo para grabar el que sería cuarto disco del recien nacido sello. Además de sus catorce músicos habituales, Evans contrató para la grabación de Out Of The Cool a Elvin Jones, batería del cuarteto de Coltrane.

Gil Evans dice que creó el disco en sólo una tarde. Después se metió con todos sus músicos en el estudio de Van Gelder con la suerte de que Taylor les dijo que se podían tomar el tiempo que necesitasen, algo muy inusual ya que la mayoría de los discos de jazz se grababan en apenas un día: para éste les dejó el estudio la friolera de cuatro. Los tres primeros días fueron apenas ensayos, sobre todo del primer y más famoso tema del disco: La Nevada. El cuarto día se grabó lo que sería el disco que salió a la calle.

El éxito fue rotundo, la crítica lo elevó a los altares y lo convirtió en un clásico instantáneo. El prestigioso crítico del New York Times, John S. Wilson, dijo de Evans: "entreteje colores, ritmos y dinámicas con una visión tan personal y una seguridad en el toque como sólo Duke Ellingtong ha podido alcanzar en el jazz".

Miles y Gil