viernes, julio 25, 2008

Strange Fruit


De los árboles sureños pende una extraña fruta,
Hay sangre en sus ramas y sangre en sus raices,
Cuerpos negros que balancea la brisa del sur,
Extraña es la fruta que cuelga de los álamos.

Bucólica escena en el Sur gallardo,
Ojos saltones y una mueca en la boca,
El olor a magnolias es fresco y dulce,
Y el repentino olor de la carne quemada.

Fruta que será pasto de los cuervos,
Presa de la lluvia, juguete del viento,
Fruta que el sol pudrirá, que del árbol caerá,
Cuán extraña y amarga es esta cosecha.




Esta fue la canción que marcó un antes y un después en la carrera y en la vida de Billie Holiday. La compuso un joven profesor judío llamado Abel Meeropol, que se la enseñó en el año 1939 al propietario del Cafe Society de Nueva York, un tipo llamado Barney Josephson, que quería que el Society fuese un lugar de reunion de blancos y negros, un lugar donde reinase el respetuo mutuo. Por aquel entonces Holiday actuaba en este club y Barney le propuso que cantase esta canción, convirtiéndose a partir de entonces en la más clásica de su repertorio y también en un quebradero de cabeza. La Oficina Federal de Estupefacientes y el FBI empezaron a acosarla desde ese momento y hasta el final de sus días, prohibiéndole incluso que la cantase, a lo que ella siempre se negó, costándole en alguna ocasión la cárcel.

Strange Fruit está considerada como la primera gran protesta realizada con música y palabras, el primer grito auténtico contra el racismo.

2 Comments:

At 5:47 p. m., Blogger pelicanopitekus said...

Divina BYLLIE.
Gracias sr.Blas.

 
At 5:49 p. m., Blogger pelicanopitekus said...

BILLIE,sorry.

 

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