jueves, febrero 24, 2011

Tomando un café

Tomaba yo el otro día un café mañanero en el centro cuando asistí a una conversación entre tres chavales que si llegaban a los 20 años era de casualidad. Hablaban de música, realmente sólo hablaba uno de ellos, gafa-pasta y bufanda muy cool él, los otros escuchaban como quien oye la palabra de dios.

- Bob Dylan es uno de los músicos más supravalorados de la historia de la música. No llegan a 5 los discos que tiene realmente buenos y el último es del año 65, el Highway 61 Revisited. A partir de ahí no volvió a hacer nada digno de mención.

Escuchaba yo estas idioteces y se me empezaron a poner todos los músculos del cuerpo tensos: me faltó el canto de un duro para pegar un manotazo en la barra y decir cuatro cosas. Y lo digo en serio. Ando algo así como de mala hostia ultimamente y además, para rematar, practicamente solo escucho a Bob Dylan desde que empezó 2011: se puede decir que estoy en plena etapa obsesiva Dylan. Vamos, que en otros tiempos le caía una hostia.



Pero pronto la conversación quedó en un segundo plano porque empecé a pensar en cuál es el último gran disco de Dylan. Después de mucho comerme el coco (el Ipod ayuda mucho en estas situaciones...) llegué a la conclusión de que Street Legal. Y sí, dirán: "es un disco del 78 y estamos en el 2011; no será que en el fondo estos chavales tienen razón a pesar de que exageran un poco?".

Si tenemos en cuenta que Street Legal es el 18º disco de estudio de Dylan (Highway 61 Revisited es el 6º...) y que los 18 discos me parece como menos "discos enormes", diría que el gafa-pasta estaba más que equivocado. Y sin meterme en los discos en directo (Before The Flood del 74 y Hard Rain del 76, pedazo de discos) y los The Bootlleg Series, que es un tema para hablar en otro momento largo y tendido. Y no nos olvidemos de que a partir del 78 sí es verdad que los discos buenos aparecen con cuentagotas, pero van apareciendo: Oh Mercy (89), Love And Theft (2001) y Modern Times (2006) son discos que están muy por encima de la media que se escucha por ahí.



Este disco dividió a la crítica (no al público: la gira del disco fue un éxito rotundo). Básicamente los americanos tildaron a Street Legar de "un disco horrible" mientras que en Europa decían que era uno de sus mejores discos de siempre.

Escuchen y opinen. El disco agradece que se suba el volumen hasta los límites permitidos por los vecinos.



Cuanto más viejo me hago más creo en la santísima trinidad: Bob Dylan, Neil Young y Tom Waits. Todo lo demás está bien pero...

2 Comments:

At 11:58 p. m., Blogger dvd said...

Si ese tipo fuese capaz de rozar un tres por ciento del final del peor disco de Bob Dylan, yo le seguiría hasta el infierno. Así está la cosa; mientras, a disfrutar del maestro... BLOOD ON THE TRACKS debería estar en un museo, con la Gioconda y esas cosas...

 
At 7:53 p. m., Anonymous güichi enatack said...

Bienvenido a la cordura Sr Blas. Y sin olvidarnos de las bandas municipales, acabo de pasar por el Toural, sonaba España cañí (acompañamento do meco), casi lloro. Al llegar a casa el ordenador, encendido todavía, me regala el final de Changing of the guards. Bonita tarde

 

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